Gran Reserva. El futuro.
Una de las mejores series que ha tenido Televisión española en sus últimos tiempos ha sido 'Gran Reserva', la ficción sobre el mundo del vino y la ambición que produce Bambú, una de las productoras que mejor funcionan en televisión hoy en día.
'Gran Reserva' iba sobre ruedas hasta que estalló la crisis presupuestaria en TVE. La serie no solo marcaba grandes audiencias sino que, con un supuesto culebrón, también lograba convencer a la crítica. Y no solo eso. Poco a poco el público joven, especialmente los amantes de las series pero no solo ellos, se iban atreviendo a dejarse llevar por las aventuras y desventuras de los Cortázar y los Reverte. Pero claro, con la frugalidad de la ficción española en los últimos años, una serie que desaparece de antena durante casi dos años es una serie olvidada.
'Gran Reserva' volvió y no con malos datos (ni malas críticas) pero ya no logró colocarse donde siempre había estado. Se encontró a una competencia totalmente nueva y que apostaba fuerte con, entre otras cosas, los bañadores de Falete. Y se encontró con que, olvidada, tenía que empezar de cero en su tercera temporada. El que fue a Sevilla, perdió su silla.
Estoy seguro de que, si se hubiese emitido en su momento, ahora estaríamos hablando de cómo Bambú prepara la quinta temporada. Sin embargo, no creo (creo que aún no se ha confirmado) que lleguemos a ver una cuarta tanda de episodios de esta ficción. Pero no es del futuro de esta 'Gran Reserva' del que he venido aquí a hablarte, sino del futuro de su precuela: 'Gran Reserva. El orígen'.
Nos quedamos en Lasiesta, pero saltamos atrás varias décadas para conocer la juventud de Vicente Cortázar y compañía en un serial de sobremesa que, necesariamente, cambia de tono, aunque mantiene las buenas prácticas de Bambú.
'Gran Reserva. El orígen' tampoco lo ha tenido fácil. Primero llega a una franja que, pese a ser un bastión histórico de La 1, desde finales del 2011 ha estado castigadísima, a base de reposiciones de series que en su día en prime time funcionaron mejor y peor. Vamos, que la herencia de audiencia iba a ser reducida.
Y a esto hay que sumar la dificultad de atraer al público a un producto que, aunque sea nuevo, no lo parece. Hacer un spin-off siempre es complicado y arriesgado y en este caso más si tenemos en cuenta que viene de un producto "principal" que no vive su mejor momento y que, para más inri, ocupa una franja totalmente distinta y que, por tanto, no comparten necesariamente un mismo público. Resumiendo, la relación con 'Gran Reserva' perjudica casi más que ayuda.
Con este panorama, tanto da que hayan contratado un elenco de actores que, a priori, puede presumir de un nivel bastante alto. Aquí son muchos los obstáculos a superar... y así ha ido en audiencias. Sin contar el capítulo de esta misma tarde, ninguno de los 12 ya emitidos ha destacado. Se han quedado todos entre el 7% y el 9%, con alrededor de un poco menos del millón de espectadores. Es decir, tiene una audiencia bastante floja. Y aún así, como la ministra, yo veo brotes verdes.
Creo que aún hay esperanza en el futuro de 'Gran Reserva. El orígen' por varios motivos. No debemos olvidar que las sobremesas son una carrera de fondo donde los grandes datos tienden a conseguirse a la larga y, aunque floja, la audiencia de este serial no llega a ser mala.
Aunque los principales rivales en Antena 3 y Telecinco no parezca que vayan a mover ficha próximamente, ninguna de ellas acaba de vivir un gran momento, con un 'Sálvame' que no es lo que era y un 'Amar es para siempre' que, aunque mejor que la serie de La 1, tampoco acaba de despegar del todo. Nadie se lleva de calle la sobremesa y es bien sabido que a río revuelto, ganancia de pescadores. TVE solo tendría que tener paciencia, esperar y confiar en el buen hacer de Bambú, que es para mí la principal fuente de esperanza.
Bambú es una productora joven que, aunque está cosechando buenos éxitos, ya se ha llevado sus buenos reveses con 'Imperium' y 'Guante blanco'. Pero hay dos características que no fallan en sus series: ofrecen calidad (tanto estética como en guión) y aprenden rápido. La calidad no atrae a la audiencia, pero tampoco la espanta. Me centraré en el aprender rápido.
Esta es la primera serie diaria de Bambú y eso no puede ser fácil. Hay que desarrollar todo un engranaje de trabajo rápido que nada tiene que ver con las series de prime time. Sin embargo, hay cosas que sí les van a servir de su experiencia en otras producciones.
Si nos fijamos en 'Gran Reserva' yo diría que no nos han contado la serie que los guionistas han querido contar sino la que la propia serie ha querido contar por sí misma. Desde un principio en Bambú han dejado que los personajes y los espacios crezcan solos, evolucionen solos. 'Gran Reserva' supo descubrir en sí misma lo mejor que tenía y explotarlo al máximo. Seguro que al principio, en las primeras hojas, Don Vicente Cortázar no era un hombre tan maquiavélicamente pausado como lo acabamos disfrutando. ¿Y quién iba a pensar que Gustavo Arístides llegaría a donde ha llegado? 'Gran Reserva. El orígen' aún tiene por descubrir sus mayores puntos fuertes. Y estoy seguro de que los descubrirán y los aprovecharán y la serie seguirá creciendo.
Por eso, con paciencia, con capítulos mejores a cada semana, estoy convencido de que el futuro de esta serie no será tan negro como ahora se intuye. Estoy por apostarte que la serie va a remontar, aunque no sea lo que yo deseo.
No, no me he vuelto loco (que yo sepa). Después de decirte por qué creo que a la serie acabará yéndole bien, te digo que prefiero que no funcione. Y el motivo ya te lo he dicho. Después del fiasco (de audiencia) de 'Guante blanco' en Bambú se sacaron de la manga la magnífica 'Gran Reserva' y todas las que vinieron detrás. Por eso estoy convencido de que, con lo aprendido con 'Gran Reserva. El origen' acabarán haciendo verdaderas maravillas.
'Gran Reserva' iba sobre ruedas hasta que estalló la crisis presupuestaria en TVE. La serie no solo marcaba grandes audiencias sino que, con un supuesto culebrón, también lograba convencer a la crítica. Y no solo eso. Poco a poco el público joven, especialmente los amantes de las series pero no solo ellos, se iban atreviendo a dejarse llevar por las aventuras y desventuras de los Cortázar y los Reverte. Pero claro, con la frugalidad de la ficción española en los últimos años, una serie que desaparece de antena durante casi dos años es una serie olvidada.
'Gran Reserva' volvió y no con malos datos (ni malas críticas) pero ya no logró colocarse donde siempre había estado. Se encontró a una competencia totalmente nueva y que apostaba fuerte con, entre otras cosas, los bañadores de Falete. Y se encontró con que, olvidada, tenía que empezar de cero en su tercera temporada. El que fue a Sevilla, perdió su silla.
Estoy seguro de que, si se hubiese emitido en su momento, ahora estaríamos hablando de cómo Bambú prepara la quinta temporada. Sin embargo, no creo (creo que aún no se ha confirmado) que lleguemos a ver una cuarta tanda de episodios de esta ficción. Pero no es del futuro de esta 'Gran Reserva' del que he venido aquí a hablarte, sino del futuro de su precuela: 'Gran Reserva. El orígen'.
Nos quedamos en Lasiesta, pero saltamos atrás varias décadas para conocer la juventud de Vicente Cortázar y compañía en un serial de sobremesa que, necesariamente, cambia de tono, aunque mantiene las buenas prácticas de Bambú.'Gran Reserva. El orígen' tampoco lo ha tenido fácil. Primero llega a una franja que, pese a ser un bastión histórico de La 1, desde finales del 2011 ha estado castigadísima, a base de reposiciones de series que en su día en prime time funcionaron mejor y peor. Vamos, que la herencia de audiencia iba a ser reducida.
Y a esto hay que sumar la dificultad de atraer al público a un producto que, aunque sea nuevo, no lo parece. Hacer un spin-off siempre es complicado y arriesgado y en este caso más si tenemos en cuenta que viene de un producto "principal" que no vive su mejor momento y que, para más inri, ocupa una franja totalmente distinta y que, por tanto, no comparten necesariamente un mismo público. Resumiendo, la relación con 'Gran Reserva' perjudica casi más que ayuda.
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| Los dos Vicente Cortázar |
Con este panorama, tanto da que hayan contratado un elenco de actores que, a priori, puede presumir de un nivel bastante alto. Aquí son muchos los obstáculos a superar... y así ha ido en audiencias. Sin contar el capítulo de esta misma tarde, ninguno de los 12 ya emitidos ha destacado. Se han quedado todos entre el 7% y el 9%, con alrededor de un poco menos del millón de espectadores. Es decir, tiene una audiencia bastante floja. Y aún así, como la ministra, yo veo brotes verdes.
Creo que aún hay esperanza en el futuro de 'Gran Reserva. El orígen' por varios motivos. No debemos olvidar que las sobremesas son una carrera de fondo donde los grandes datos tienden a conseguirse a la larga y, aunque floja, la audiencia de este serial no llega a ser mala.
Aunque los principales rivales en Antena 3 y Telecinco no parezca que vayan a mover ficha próximamente, ninguna de ellas acaba de vivir un gran momento, con un 'Sálvame' que no es lo que era y un 'Amar es para siempre' que, aunque mejor que la serie de La 1, tampoco acaba de despegar del todo. Nadie se lleva de calle la sobremesa y es bien sabido que a río revuelto, ganancia de pescadores. TVE solo tendría que tener paciencia, esperar y confiar en el buen hacer de Bambú, que es para mí la principal fuente de esperanza.
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| Los Reverte, familia de luchadores. |
Bambú es una productora joven que, aunque está cosechando buenos éxitos, ya se ha llevado sus buenos reveses con 'Imperium' y 'Guante blanco'. Pero hay dos características que no fallan en sus series: ofrecen calidad (tanto estética como en guión) y aprenden rápido. La calidad no atrae a la audiencia, pero tampoco la espanta. Me centraré en el aprender rápido.
Esta es la primera serie diaria de Bambú y eso no puede ser fácil. Hay que desarrollar todo un engranaje de trabajo rápido que nada tiene que ver con las series de prime time. Sin embargo, hay cosas que sí les van a servir de su experiencia en otras producciones.
Si nos fijamos en 'Gran Reserva' yo diría que no nos han contado la serie que los guionistas han querido contar sino la que la propia serie ha querido contar por sí misma. Desde un principio en Bambú han dejado que los personajes y los espacios crezcan solos, evolucionen solos. 'Gran Reserva' supo descubrir en sí misma lo mejor que tenía y explotarlo al máximo. Seguro que al principio, en las primeras hojas, Don Vicente Cortázar no era un hombre tan maquiavélicamente pausado como lo acabamos disfrutando. ¿Y quién iba a pensar que Gustavo Arístides llegaría a donde ha llegado? 'Gran Reserva. El orígen' aún tiene por descubrir sus mayores puntos fuertes. Y estoy seguro de que los descubrirán y los aprovecharán y la serie seguirá creciendo.
Por eso, con paciencia, con capítulos mejores a cada semana, estoy convencido de que el futuro de esta serie no será tan negro como ahora se intuye. Estoy por apostarte que la serie va a remontar, aunque no sea lo que yo deseo.
No, no me he vuelto loco (que yo sepa). Después de decirte por qué creo que a la serie acabará yéndole bien, te digo que prefiero que no funcione. Y el motivo ya te lo he dicho. Después del fiasco (de audiencia) de 'Guante blanco' en Bambú se sacaron de la manga la magnífica 'Gran Reserva' y todas las que vinieron detrás. Por eso estoy convencido de que, con lo aprendido con 'Gran Reserva. El origen' acabarán haciendo verdaderas maravillas.


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