Animaladas
Es pensar en mi infancia e, inevitablemente, me asaltan recuerdos ligados a la televisión. Recuerdo cómo los domingos de invierno, por la tarde, mi madre me mandaba a la ducha y yo me apuraba para volver a tiempo a delante de la tele para ver comenzar 'Waku waku', aquel programa de televisión española en el que cuatro famosos competían de una forma tremendamente sana por adivinar las curiosidades del comportamiento del mundo animal. Todo un clásico de la televisión que me sirve de ejemplo para plantearte que televisión y animales han ido siempre unidos.
Los programas con temática de animales han sido siempre una constancia. A 'Waku Waku' le siguieron divulgativos como 'Pelopicopata' o coaching como 'El encantador de perros' pero los bichitos también han estado presentes en otros programas en los que no eran los protagonistas.
Más allá de apariciones esporádicas en el 'Un, Dos, Tres', el recuerdo más antiguo que tengo es el de las ocas correteando por el plató de 'El gran juego de la oca'. En este programa de pruebas físicas era frecuente ver animales. De hecho, una de las pruebas era atravesar un túnel de serpientes y, yendo un paso más allá, comer un plato de espaguetis y lombrices (prueba por la que he vivido traumatizado desde entonces). En estos programas la presencia de animales era sobre todo testimonial, un toque de exotismo en el que el contacto con los humanos era muy reducido.
Los animales venden y eso lo tiene muy claro Pablo Motos. Por eso en 'El hormiguero', muy de vez en cuando, también hay animales. Aquí cumplen a función de generar tres sentimientos en el espectador: peligro, curiosidad o ternura. Así, unas veces lleva animales peligrosos y otras bichos extraños pero lo que mejor parece funcionarles es la vena sensiblera, por ejemplo, llevando al programa cachorros en edad de lactancia. Aunque el ejemplo más claro de esto es la sección que han estrenado esta temporada con Anna Simón al mando en la que cuentan la historia de perros abandonados y les buscan dueño. 'El hormiguero' apela siempre al corazón y extrema el cuidado de los animales, que siempre vemos en manos y bajo la supervisión de sus cuidadores.
Pero, por mucho éxito que tenga la nueva sección de 'El Hormiguero', e animal más famoso de la televisión española en estos momentos es una de las "concursantes" de 'Gran Hermano': la cabra Rubia.
Los realities no se han quedado atrás en la presencia de animales. 'Gran Hermano' ha jugado en varias ocasiones con la presencia en la casa tanto de animales de compañía como de animales de granja, una presencia que sí ha generado conflicto dentro de la casa y que ha puesto en duda el bienestar de estos animales. Quizás por ello en otros realities como 'La granja', los concursantes convivían con un experto que les indicaba cómo cuidar de los animales. Esta parece ser la clave para que el público no se alarme: garantizar que están bien atendidos.
Más difícil es el caso de Superiviventes, claro. Ahí los concursantes sí tienen que matar animales. Pero el programa va de sobrevivir y los animales son alimentos. Por ello, sin entrar a debates, el espectador ve justificada esta situación excepcional.
¿Y por qué te cuento todo esto? Pues porque ayer Cuatro estrenó 'Killer Karaoke', un programa en el que ocho anónimos van a intentar cantar mientras les hacen todo tipo de faenas. El objetivo es molestar al concursante lo máximo posible para que él lo pase mal y tú y yo nos riamos. No voy a entrar a valorar un programa que, de por sí, me parece flojo y voy a centrarme en el hecho de que 'Killer Karaoke' también utiliza animales.
En el programa de ayer pudimos ver serpientes, cangrejos, saltamontes, gusanos... Incluso una mofeta (¿o era un tejón?). Un montón de bichos al servicio de desquiciar al concursante. Pero ya nos lo habían avisado: iba a haber muchos animales, así que se hartaron de pregonar que ninguno de ellos sufrían daños y que estaban perfectamente cuidados. Pero, aún así, las críticas no se hicieron esperar. Y esta vez no solo llegaron por parte de acérrimos defensores de los animales. Yo mismo no me considero uno de ellos (ni de lejos) y lo que vi ayer no me gustó en absoluto.
Primero, considero necesario putualizar que eso de que los animales no sufrieron ningún daño es relativo. Yo me imagino a mí mismo metido en un cubo. De pronto, me tiran a un gran tanque de agua y me meten a una señora pataleando, braceando y gritando. Yo, lo que se dice bien, no estaría. Y supongo que una serpiente tampoco. Pero como no soy experto en reptiles, te hablaré de un caso mucho más concreto, el de una concursante que tuvo que meter lo piés en una urna llena de gusanos. Y por meter los piés me refiero a pisar. Es evidente que esos gusanos sí sufrieron daños.
Pero, dejando a un lado este detalle en el que no muchos repararon (se conoce que los gusanos son animales de segunda), creo que las críticas y el malestar que ha generado 'Killer Karaoke' vienen por otro motivo. Y es que si te paras a pensar, este programa tampoco ha inventado nada nuevo. Prácticamente todo lo que hemos visto aquí ya lo habíamos visto años atrás en 'Factor miedo'.
Si 'Killer Karaoke' molesta con sus pruebas con animales es porque resultan violentas. Sí se ve a mucha gente cuidando a los animales pero cuando se nos presentan, no da la sensación de que estén bien cuidados. Logran generar en el espectador, casi de forma inconsciente, un sentimiento completamente opuesto al que consigue 'El hormiguero'.
Dice el refrán que la mujer del César no solo debe ser honrada, sino también parecerlo y ahí es donde ha pecado 'Killer Karaoke'.
Y esto ya sin entrar a que se hace evidente que los animales son utilizados para diversión del programa y esto, lógicamente, genera rechazo. Y aquí ya te hablaría del 'Grand Prix' e inevitablemente acabaríamos en las corridas de toros... Pero eso queda mejor para otro día.
Los programas con temática de animales han sido siempre una constancia. A 'Waku Waku' le siguieron divulgativos como 'Pelopicopata' o coaching como 'El encantador de perros' pero los bichitos también han estado presentes en otros programas en los que no eran los protagonistas.
Más allá de apariciones esporádicas en el 'Un, Dos, Tres', el recuerdo más antiguo que tengo es el de las ocas correteando por el plató de 'El gran juego de la oca'. En este programa de pruebas físicas era frecuente ver animales. De hecho, una de las pruebas era atravesar un túnel de serpientes y, yendo un paso más allá, comer un plato de espaguetis y lombrices (prueba por la que he vivido traumatizado desde entonces). En estos programas la presencia de animales era sobre todo testimonial, un toque de exotismo en el que el contacto con los humanos era muy reducido.
Los animales venden y eso lo tiene muy claro Pablo Motos. Por eso en 'El hormiguero', muy de vez en cuando, también hay animales. Aquí cumplen a función de generar tres sentimientos en el espectador: peligro, curiosidad o ternura. Así, unas veces lleva animales peligrosos y otras bichos extraños pero lo que mejor parece funcionarles es la vena sensiblera, por ejemplo, llevando al programa cachorros en edad de lactancia. Aunque el ejemplo más claro de esto es la sección que han estrenado esta temporada con Anna Simón al mando en la que cuentan la historia de perros abandonados y les buscan dueño. 'El hormiguero' apela siempre al corazón y extrema el cuidado de los animales, que siempre vemos en manos y bajo la supervisión de sus cuidadores.
Pero, por mucho éxito que tenga la nueva sección de 'El Hormiguero', e animal más famoso de la televisión española en estos momentos es una de las "concursantes" de 'Gran Hermano': la cabra Rubia.
Los realities no se han quedado atrás en la presencia de animales. 'Gran Hermano' ha jugado en varias ocasiones con la presencia en la casa tanto de animales de compañía como de animales de granja, una presencia que sí ha generado conflicto dentro de la casa y que ha puesto en duda el bienestar de estos animales. Quizás por ello en otros realities como 'La granja', los concursantes convivían con un experto que les indicaba cómo cuidar de los animales. Esta parece ser la clave para que el público no se alarme: garantizar que están bien atendidos.
Más difícil es el caso de Superiviventes, claro. Ahí los concursantes sí tienen que matar animales. Pero el programa va de sobrevivir y los animales son alimentos. Por ello, sin entrar a debates, el espectador ve justificada esta situación excepcional.
¿Y por qué te cuento todo esto? Pues porque ayer Cuatro estrenó 'Killer Karaoke', un programa en el que ocho anónimos van a intentar cantar mientras les hacen todo tipo de faenas. El objetivo es molestar al concursante lo máximo posible para que él lo pase mal y tú y yo nos riamos. No voy a entrar a valorar un programa que, de por sí, me parece flojo y voy a centrarme en el hecho de que 'Killer Karaoke' también utiliza animales.
En el programa de ayer pudimos ver serpientes, cangrejos, saltamontes, gusanos... Incluso una mofeta (¿o era un tejón?). Un montón de bichos al servicio de desquiciar al concursante. Pero ya nos lo habían avisado: iba a haber muchos animales, así que se hartaron de pregonar que ninguno de ellos sufrían daños y que estaban perfectamente cuidados. Pero, aún así, las críticas no se hicieron esperar. Y esta vez no solo llegaron por parte de acérrimos defensores de los animales. Yo mismo no me considero uno de ellos (ni de lejos) y lo que vi ayer no me gustó en absoluto.
Primero, considero necesario putualizar que eso de que los animales no sufrieron ningún daño es relativo. Yo me imagino a mí mismo metido en un cubo. De pronto, me tiran a un gran tanque de agua y me meten a una señora pataleando, braceando y gritando. Yo, lo que se dice bien, no estaría. Y supongo que una serpiente tampoco. Pero como no soy experto en reptiles, te hablaré de un caso mucho más concreto, el de una concursante que tuvo que meter lo piés en una urna llena de gusanos. Y por meter los piés me refiero a pisar. Es evidente que esos gusanos sí sufrieron daños.
Pero, dejando a un lado este detalle en el que no muchos repararon (se conoce que los gusanos son animales de segunda), creo que las críticas y el malestar que ha generado 'Killer Karaoke' vienen por otro motivo. Y es que si te paras a pensar, este programa tampoco ha inventado nada nuevo. Prácticamente todo lo que hemos visto aquí ya lo habíamos visto años atrás en 'Factor miedo'.
Si 'Killer Karaoke' molesta con sus pruebas con animales es porque resultan violentas. Sí se ve a mucha gente cuidando a los animales pero cuando se nos presentan, no da la sensación de que estén bien cuidados. Logran generar en el espectador, casi de forma inconsciente, un sentimiento completamente opuesto al que consigue 'El hormiguero'.
Dice el refrán que la mujer del César no solo debe ser honrada, sino también parecerlo y ahí es donde ha pecado 'Killer Karaoke'.
Y esto ya sin entrar a que se hace evidente que los animales son utilizados para diversión del programa y esto, lógicamente, genera rechazo. Y aquí ya te hablaría del 'Grand Prix' e inevitablemente acabaríamos en las corridas de toros... Pero eso queda mejor para otro día.




0 comentarios:
Publicar un comentario