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El poder del anunciante

¿Quién manda en el mando? Esta es la gran pregunta en el mundo de la televisión pero, en este caso, no me refiero ni a tu casa ni a la mía. Estoy pensando a un nivel superior, en aquellos que tienen el mando de qué vemos antes incluso de que nosotros tengamos la opción de cambiar de canal.

A raíz del accidente de tren en Santiago, el otro día me quejaba del rasero variable que tienen las cadenas a la hora de decidir qué emitir y qué no.  Las cadenas deciden qué emiten y nosotros, los espectadores, los premiamos o castigamos viéndolas a ellas o a la competencia. Sin embargo, parece que hasta aquí hay un poder superior. Las cadenas no tienen el poder absoluto. Los anunciantes también tienen algo que decir.

Tú y yo vivimos en una sociedad capitalista, asumámoslo, así que debemos tener claro que quien tiene el dinero, manda. Y en el negocio de la televisión, el dinero lo tienen los anunciantes. Por tanto, ellos mandan.

Todo esto viene a cuento de noticias de última hora según las que, al parecer, la empresa Burger King habría decidido dejar de anunciarse durante la franja en que se emite 'Campamento de verano' en Telecinco, después de que varias voces tachasen al programa de, entre otras cosas, machista. ¿Estamos ante un nuevo caso 'La noria'? No lo sé, pero si me preocupa.

Pongo por delante mi total desprecio hacia 'Campamento de verano' y a la forma de hacer televisión que está demostrando en él su productora, La fábrica de la tele. No soy alguien que ponga fácilmente límites a la televisión pero, en lo poco que vi, considero que sobrepasaron unos cuantos con, entre otras cosas, el trato a una Lucía Etxebarria que tampoco es santo de mi devoción. Simplemente creo que han entrado en la dinámica del todo vale, del tratar a los concursantes más como ganado que como las marionetas que son y han creado un modelo que juega en su propia contra. Pero este es otro tema. El caso es que no he visto el programa del incidente en cuestión y, por tanto, no entraré a valorarlo, aunque sí me crea las críticas.


'Campamento de verano' me parece un ejercicio deleznable. Creo que te ha quedado claro. Bien. Pues tampoco me gusta la decisión de Burger King. Y no solo eso. Creo que es muy peligrosa. Por varios motivos.

Creo que es muy peligroso porque la decisión viene de "unos pocos". Algunos ciudadanos anónimos se quejan y, a pesar de que las audiencias (sistema, nos guste o no, aceptado por todos) respaldan el producto, alguien con más poder decide hacer presión para que se ejerza algún tipo de censura. Por muy horrible que me parezca el programa, yo ejerzo mi derecho a no verlo y no sé hasta qué punto, cuando los comportamientos criticados han sido corregidos y se ha pedido disculpas por ello, es bueno que yo imponga mi opinión sobre los demás.

Esto nos lleva a lo poderoso que es Don Dinero. No nos vamos a engañar. Tú y yo sabemos que son las grandes empresas las que mueven el cotarro y hasta impulsan algunas leyes mientras paralizan otras. Pero al menos no se ve la mano que mueve los hilos. Con esto quiero decir que veo lógico que las marcas quieran tener poder sobre los contenidos en los que emiten su publicidad y no me cabe duda de que ya lo tienen. Seguro que algunas directrices se dan a ciertos programas. Sin embargo, que las empresas tengan tanto poder como para decidir sobre la vida o la muerte de un programa, siendo realidad pura y dura, me preocupa. El problema es cuando deciden ejercer ese poder. Para eso ya no tengo palabras.

El caso es que ¿para qué tanto revuelo? Que una empresa retire su publicidad de un programa, visto lo visto y con la experiencia que ya tenemos, me hace sospechar que estamos ante una decisión demagógica que, entre otras cosas, busca publicidad. Primero, ¿de qué sirve que retiren el programa si vamos después a anunciarnos en otro igual? Después de 'La Noria' llegó 'El gran debate', prácticamente un calco de su predecesor. Y con un lavado de cara, las marcas volvieron a anunciarse.

Segundo, ¿dónde estaban las marcas antes de la presión social? ¿dónde está su criterio a la hora de anunciarse? Sospecho que es un "donde más gente nos vea" hasta que alguien se queje. No puedo evitar dudar de la buena fe de Burger King (y de cuantos vengan detrás, que alguno habrá seguro) cuando no solo han tardado tanto en tomar la decisión, sino que nunca antes (que yo sepa) han retirado sus anuncios de otros programas en los que también han sucedido acontecimientos de similar calaña. Es más, me gustaría saber si esta empresa se anuncia en Intereconomía, cuyos programas tienden a rebosar machismo, además de falta de educación. Es una pena que no vea este canal.

Vamos, que veo lógico que cada empresa decida dónde y con qué se relaciona su publicidad... pero a buenas horas mangas verdes. Además, ¿en esto se queda la cosa?

No puedo evitar pensar que el comunicado que Burger King ha enviado a los medios es absolutamente oportunista y cero comprometido con la realidad social. Disculpa mi desconfianza, pero es así. Porque, por ejemplo, y a riesgo de mezclar churras con merinas, no he sido capaz de encontrar ni una palabra que relacione a la marca con una condena de la condena de la caza al homosexual que se está produciendo en Rusia. Y sí, sé que Burger King no puede retirar su publicidad del gobierno ruso porque, supongo y espero, no tiene tal cosa. Sin embargo, la voz de una gran empresa, que aunque siga operando en el país, muestre su descontento con la situación sí ayudaría a la causa. Y mucho.


Y ahora seré yo el demagogo: Bañar a mujeres en chocolate, no, pero dar palizas a homosexuales... ahí no me meto.

Lo dicho. Burger King, cuando uno tiene poder, tiene que saber ejercerlo.

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